Daniel Verdugo, integrante de la Unidad de Ejercicio y Deporte Adaptado de Teletón, fue testigo de los inicios del “Beto” en la piscina del instituto de Santiago.  El deporte, dice, es un agente motivador, que incentiva la práctica y el juego, y que facilita una rehabilitación más completa. 

Alberto Abarza, nadador paralímpico, le dio a Chile la primera medalla de oro en unos Juegos Paralímpicos. El nadador se impuso en los 100 metros espalda, de la categoría S2 de la especialidad, en la piscina olímpica de Tokio 2020.

El ahora campeón paralímpico dijo estar viviendo un sueño que “partió cuando tenía dos años, cuando ingresé a la piscina de la Teletón. Coronarme así, con el apoyo de todo Chile, de mi familia, y de mis hijas… Estoy muy feliz. También muchas gracias al Comité Paralímpico por lo que hacen. Y que se hayan transmitido los juegos es un tremendo avance para la inclusión”.

Durante la carrera, el chileno disputó metro a metro la punta de la competencia con el brasileño Gabriel Dos Santos, llevándose el primer lugar con un tiempo de 2′00″40 y el oro paralímpico para Chile.  

La misma emoción la siente Daniel Verdugo, profesor de educación física desde hace 25 años en Teletón, y quien fue testigo de los inicios deportivos de “Beto” en la piscina del instituto de Santiago. “Estamos muy contentos y emocionados por este oro paralímpico. Es un tremendo orgullo para Teletón y para nuestra Unidad de Deporte, ya que es el resultado de tantos años, lo que se complementa con todo lo que se hace en rehabilitación y todo lo que hacen los trabajadores de Teletón, que han incidido en que Alberto se haya rehabilitado con el deporte como herramienta extraordinaria de actitud de vida. Es una alegría para todos”.

Los inicios del nadador paralímpico

Imagen: Fundación Teletón

El profesor Verdugo destaca en Alberto su “capacidad de poder salir adelante, ponerse metas fuera de la normalidad, metas muy difíciles de alcanzar por su condición, lo que le ha servido para salir adelante en su proyecto de vida como deportista”.

Y sobre sus inicios recuerda: “Trabajé con Alberto en dos instancias. Lo tomé en el programa de natación deportiva en el año 96-97, donde se metió en las primeras aguas frías y profundas. Posteriormente, en una segunda etapa, logré convencerlo de que volviera a la natación –en 2013-2014- y que la piscina todavía estaba disponible para él, y posteriormente trabajó duro en un nivel de alto rendimiento. Ahí lo tomó Sebastián Cárdenas y él lo metió en el alto rendimiento, junto a Leandro Carbuyanca, entre otros profesores que lo acompañaron en su carrera deportiva”.

El profesor Verdugo destaca que el alto rendimiento requiere tener muy claro lo que se quiere en la vida, y son pocos los que lo consiguen. “A través del deporte (Alberto) ha logrado ir aminorando su discapacidad progresiva, que cada vez es más disfuncional. Eso, sumado a un gran esfuerzo que significa estar todos los días a las 7 u 8 de la mañana en el agua helada, además de entrenar y mantenerse en un ritmo de alto rendimiento, es admirable”, dice.

Durante los últimos 25 años Teletón ha incentivado que los niños, niñas y jóvenes que se rehabilitan en sus institutos conozcan el deporte, reconociéndolo como una herramienta primordial en la rehabilitación. “Te puedo enseñar a usar la silla de ruedas y los bastones, pero si no tienes una buena condición física, te vas a cansar o no lo vas a lograr. El rol del deporte es motivador, incentiva la práctica, el juego, promueve la buena condición física y los chicos que hacen deporte tienen una rehabilitación más completa y potencia lograr una vida más activa”, explica el profesor. 

La Unidad de Ejercicio y Deporte Adaptado (UEDA) de Teletón, de la que es parte Daniel Verdugo, está conformada por un equipo interdisciplinario y especializado que tienen como objetivo favorecer la rehabilitación y la inclusión social de niños, niñas y jóvenes que se atienden en los institutos todos los días, a través de programas terapéuticos, deportivos y competitivos, y que promuevan estilos de vida saludables. 

El deporte se desarrolla desde 1993 en Teletón y como unidad terapéutica desde el año 2014 en los 14 centros de rehabilitación de Teletón de Arica a Coyhaique.