El creador y periodista, integrante de la delegación UCHILE en la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios, ofreció la conferencia “31 minutos de vida”. El hombre detrás de “Juan Carlos Bodoque” recorrió la historia de la serie de televisión para niños, desde sus inicios, y cómo ahora recorren los escenarios, tanto de Chile como de México, con la música de este.
Uno de los vínculos culturales recientes entre México y Chile deviene de la serie de televisión infantil y familiar “31 minutos”. La trayectoria de este popular producto cultural desarrollado por Aplaplac fue parte de lo que Álvaro Díaz revisó en la conferencia “31 minutos de vida”, espacio que el realizador que estudió Periodismo en la UCHILE compartió con Juan Meliá, artista visual, académico y gestor cultural especializado en artes escénicas, e integrante de Teatro UNAM.
La cita, que tuvo cambio de recinto a la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, por el alto interés de la comunidad en la participación de Álvaro Díaz, fue una revisión de cómo nació el programa, cómo los programas infantiles que existían en el pasado en Chile -que según palabras del creador eran vulgares o fomes- dieron paso al espacio que ellos hubiesen querido ver de niños.
¿Por qué un noticiero? porque los niños y niñas en Chile veían noticieros y teleseries. Y les gustaba. Es así como nace la creación de este espacio y donde existe un único y gran secreto que Díaz reveló en el escenario: Ojos y boca. Fue a través de un sobre “untra secreto”, que un intrépido fanático abrió en el escanario, que salieron estos ojos y bocas y que terminaron en una botella, demostrando la máxima del show: Todo puede ser un títere.
“Yo le ponía ojos, le ponía boca, cualquier cosa podía ser un títere. La regla de 31 minutos, todo es títere”, cuenta quien le da voz y vida a Juan Carlos Bodoque.
La música del programa, que es parte fundamental del espacio, también formó parte de la charla, revisando, particularmente, cuando el espacio se transformó de un “noticiero de televisión” a un producto teatral en vivo que ha recorrido distintos escenarios, incluyendo los más importantes de México y Chile, como son Vive Latino y Lollapalooza. Díaz, también creador de muchas de las canciones del programa, aprovechó la instancia y junto con su guitarra, cantó algunos hits acompañado de los más de 600 asistentes a la actividad FILUNI.
Alto interés por la serie y su creador

Previo al conversatorio, Álvaro Díaz se reunió con distintos medios de comunicación de México, para adelantar parte de su participación en FILUNI y su visión del impacto que la serie provoca entre la población mexicana, algo a lo que asegura, se han ido acostumbrando en los más de 20 años del programa, porque “todo lo que hagamos en Chile, tenemos que replicarlo en México. Se ha convertido, para nuestro proyecto, en una segunda patria”.
Recorriendo el campus de la UNAM, Álvaro Díaz relata que le sorprendió ver murales con el personaje de “Juan Carlos Bodoque”, uno de los personajes de “31 Minutos”. “Había uno en la Facultad de Física, había uno en Ingeniería. Ha generado un impacto en niños y jóvenes que va mucho más allá de lo que uno puede preparar, planificar”.
Díaz reconoce que “’31 minutos’ no tiene mensajes, no tiene moralejas, más allá de ciertos valores como la convivencia o la amistad” y detalla que lo que buscan es que los fanáticos “disfruten el mundo más allá de estar solo frente a una pantalla o a un celular, que miren un poco más allá de esas pantallas. Hoy día con todo eso de la inteligencia artificial y en general, todos esos inventos, lo que terminan siendo son verdaderos atajos para ser más flojos, ahora yo, mi columna, la puede escribir el ChatGPT”.
“Una persona decía ‘ojalá que el día que ChatGPT lave los platos o barra, va a ser genial’, porque así uno va a poder leer, va a poder escribir, pero lo que está sirviendo es para que la gente realmente no piense, no haga absolutamente nada y tenga más tiempo para nada, para mirar TikTok, por lo tanto, hay una escasez de profundidad en las conversaciones, etc., se va acotando el mundo. Si bien tenemos una herramienta genial para conocer el mundo, esto que te da universalidad absoluta, te lo va empequeñeciendo”, asegura el periodista.
Díaz agrega que “’31 Minutos’ tiene, no sé si una misión, pero entre sus características, está agrandar el mundo, que tú al ver 31 minutos sepas que hay más cosas”.
Esta no es la única actividad de Álvaro Díaz en FILUNI porque el viernes 29 de agosto a las 18.00 horas de México (20.00 de Chile) en el Salón Clementina Díaz y de Ovando, presentará “Magadán”, un libro narrado en primera persona con un estilo conciso, el el que el protagonista comparte su singular sueño de “pescar un siluro en Magadán”, una ambición tan absurda como entrañable que lo distingue del resto de sus compañeros. En el lanzamiento participará el autor y presentará Eréndira Guzmán.