A primera vista, hablar de una crisis radial parece contradictorio a diferencia con lo que pasa en la prensa escrita o la misma televisión. Según estudios recientes de Ipsos y Cadem, la radio se mantiene como uno de los medios más escuchados y confiables para los chilenos. Su relevancia quedó demostrada tras el apagón masivo del 25 de febrero de 2025 en la mayor parte del país, cuando se consolidó como la herramienta fundamental para informar a la población a través de los clásicos receptores a pilas y celulares con radio incorporado, reafirmando su valor crítico en situaciones de emergencia.

Sin embargo, detrás de esa fidelidad de la audiencia, la industria enfrenta una silenciosa tormenta financiera y corporativa. Los medios de comunicación tradicionales están lidiando con el alto costo de mantenimiento de equipos y una compleja operación logística. A esto se suma la agresiva migración de la inversión publicitaria hacia plataformas digitales, un golpe que ya han sentido con fuerza los canales de televisión. En el último año, la mayoría de las señales televisivas – exceptuando Mega- han registrado pérdidas millonarias debido a la fuga de televidentes hacia plataformas como Netflix o YouTube.

El panorama para la radio es netamente desafiante. Actualmente, los crecientes costos operacionales se han transformado en una pesadilla para los ejecutivos, poniendo en jaque la sostenibilidad de un medio que la ciudadanía se niega a perder y que día a día se ha transformado en una compañía indispensable para los chilenos.

La venta de frecuencias y su reducida cobertura

Prisa Media Chile

Esta tendencia no es nueva. Si bien holdings como RDF Media y Megamedia han logrado reinventarse para continuar sus respectivas viabilidades, el caso de Prisa Media Chile (ex IberoAmericana Radio Chile) es distinto. El conglomerado, que alberga 10 emisoras y nació de la fusión entre IberoAmerican Radio Holdings Chile y Consorcio Radial de Chile en 2007, enfrenta actualmente una severa crisis económica que viene arrastrándose luego de la unión de ambas empresas.

El declive comenzó simbólicamente con el fin de Radio Uno (97.1 FM), una señal de corte popular dedicada exclusivamente a la música chilena. Su crisis se detonó en medio del debate legislativo por la Ley del 20% de música nacional. Mientras que la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (mejor conocida como la SCD) celebraba la medida, la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI) se oponía acusando restricciones a la libertad editorial. Finalmente, tras la aprobación de la ley, Radio Uno se extinguió, despidiendo a gran parte de su personal y a otros se reubicaron a otras señales del gurpo.

La frecuencia 97.1 fue arrendada a la Iglesia Cristo Tu Única Esperanza, liderada por el pastor Fernando Chaparro, para emitir Radio Corporación (que hasta entonces operaba en AM). La icónica emisora musical dejó de existir la medianoche del 25 de febrero de 2016, dando paso a una marcha blanca de dicha emisora cristiana que culminaría con el traslado de su señal microondas a su antigua sede en San Joaquín. Actualmente, tanto la Iglesia como sus estudios se encuentran ubicados en Cerrillos, a un costado del Mall Plaza Oeste en un predio donde antes funcionaba un supermercado.

Con el paso de los años, Prisa Media ha profundizado esta estrategia, reduciendo su red de repetidoras regionales y vendiéndolas a iglesias cristianas o empresas locales. Un caso emblemático ocurrió en Talca, donde la 91.7 (ex Radioactiva) pasó a manos de Radio Chilena del Maule, la única señal que mantiene viva la marca “Radio Chilena” tras su desaparición del dial a fines de la década del 2000.

Recientemente, una situación similar ocurrió en Temuco: la histórica Rock & Pop -que curiosamente nació en esa ciudad antes de llegar a Santiago en 1992- fue sacada del aire en el 93.5 FM para instalar su emisora hermana FM Dos. A su vez, el 99.5 FM, donde antes sintonizaba la “radio de los dos”, ahora es ocupado por Radio Corporación.

Pese a la enajenación de frecuencias en regiones, Prisa Media intenta sostenerse mediante la diversificación de negocios. Además de sus radios, operan el portal deportivo AS.com, la filial local del diario español El País, el sitio de tendencias “Somos la Percha” y la plataforma Podium Podcast. Asimismo, han incursionado en la generación de contenidos audiovisuales para marcas a través de “Estudio 1783” y en la producción de eventos masivos como Festigame, La Gran Noche de la Corazón, los Premios Musa y Festikids, buscando reinventarse para mantener viable el grupo y seguir operando en medio de la crisis que enfrenta la industria en general.

La caída de Grupo Dial

Captura / Radio Duna

Sin embargo, Prisa Media no es el único holding que ha sufrido los cambios radicales en el ecosistema de medios. COPESA también ha sido golpeada severamente, afectando no solo a su división radial, Grupo Dial, sino a toda su estructura general. Esto incluye a los diarios La Tercera, La Cuarta y La Hora; en el caso de este último, la marca fue vendida al periodista Sergio Marabolí (exdirector del otrora “Diario Popular”). Además, el grupo decidió dejar de publicar la edición en papel para priorizar la publicación digital y optimizar recursos.

En el ámbito radial, la situación de Grupo Dial ha sido crítica debido a la inestabilidad interna de COPESA, lo que obligó al holding a vender la mayoría de sus frecuencias para garantizar su viabilidad en el tiempo. El proceso comenzó con Radio Paula, que operaba en el 100.5 FM y fue vendida en 2017 a la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) para dar paso, un año después, a la señal informativa Radio Pauta. Más tarde fue el turno de Radio Carolina, la señal juvenil más más escuchada del país, que pasó a manos de Mega luego de que este canal -en manos del Grupo Bethia- adquiriera también las emisoras de la familia Bezanilla (Infinita, Romántica, Tiempo), con el fin de comenzar un imperio radial dentro del ecosistema Megamedia.

Por otro lado, Radio Beethoven (96.5 FM), emisora emblema del grupo, fue vendida al Centro Cristiano Internacional (CCINT) del apóstol Billy Bunster para la creación de Radio Inicia, integrándose a un holding religioso junto al canal de TDT Nuevos Comienzos (NCT). Finalmente, el grupo se desprendió de la frecuencia 104.9 FM, donde operaba Radio Disney, la cual fue comprada por Omar Gárate para su popular Radio Colo Colo. No obstante, mediante un acuerdo con The Walt Disney Company Chile, la licencia y el formato de la marca Radio Disney fueron transferidos a Megamedia, ubicándola en el 95.3 donde antes operaba Radio Candela.

Pero si nos vamos a Radio Zero (97.7) la señal tuvo que ser vendida a la Universidad Católica de Chile, y convertirlo en la nueva casa de Beethoven y relanzarlo en dicho dial, luego de estar algunos meses fuera del aire.

Actualmente, COPESA solo conserva bajo su propiedad a Radio Duna, la cual batalla por mantenerse vigente y desmarcarse de la crisis financiera que afecta al consorcio de Álvaro Saieh. Recientemente, la emisora debió trasladar sus operaciones a una oficina más acotada en Av. Andrés Bello para reducir costos.

Y hablando de Radio Pauta, la emisora también ha enfrentado turbulencias; tras registrar números rojos, la emisora de la CChC realizó una reestructuración en 2022 liderada por el periodista y ex CNN Chile, Alejandro Repenning, luego de una consultoría de Francisco Guijón. Hoy, su parrilla cuenta con rostros de alto perfil como Jorge “Coke” Hevia, Pablo Millas, Karina Álvarez, Constanza Stipicic, Carolina de Moras y Constanza Santa María, quienes lideran el esfuerzo por estabilizar comercialmente el proyecto para un público muy distinto a sus competidores como ADN y BioBío.

Una emblemática radio que se encuentra en la cuerda floja

Radio Cooperativa

Pero esto es solo la punta del iceberg. Una de las emisoras más reconocidas y valoradas por su credibilidad en Chile, atraviesa por una crisis que la mantiene actualmente en la cuerda floja: Radio Cooperativa. Con más de 90 años de historia, la emisora -hasta ahora- ha recibido el golpe financiero más severo dentro de la industria radial chilena.

Pese a los intentos por reinventarse mediante nichos digitales como la señal online “La Nuestra”, el portal de videojuegos y cine “SuperGeek” o el sitio de moda M360, el holding ha tenido que desprenderse de activos históricos. Ya en 2016 vendieron la icónica Radio Universo a Medios Regionales (perteneciente a El Mercurio), pero la crisis se agravó silenciosamente a partir de 2024. Ese año, la emisora sorprendió al mercado al vender la icónica marca deportiva “Al Aire Libre” a la empresa internacional North Star Network. Esta operación incluyó el sitio web y la estructura editorial, obligando a la radio a rebautizar su histórico bloque deportivo como “Cooperativa Deportes”.

Sin embargo, esta venta no fue suficiente para sanear sus deudas. Durante el año 2025, la radio comenzó a enajenar sus frecuencias en ciudades como Talca, Chillán, Antofagasta, Angol, Valdivia y Osorno, por nombrar algunas. En los casos de Valdivia y Antofagasta, las señales pasaron a manos de la emisora católica Radio María; mientras que en Talca y también Valdivia, fueron adquiridas por la radio temuquense Edelweiss. Mientras en la otra vereda, se lanzó Cooperativa Red Los Lagos, una red franquiciada que abarca Puerto Montt, Ancud, Castro y Lago Llanquihue, combinando los noticiarios transmitidos en Santiago con contenido local bajo un modelo de gestión externa.

Pero el golpe que sacudió a la industria, ocurrió a mediados de 2025 con el anuncio de la venta de su edificio en la calle Maipú, en el histórico Barrio Yungay en Santiago Centro. La propiedad fue adquirida por la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO) para convertirla en un centro educacional. Según cercanos a esta transacción, aseguraron que esta venta fue un paso “indispensable” para liquidar el 100% de su deuda bancaria.

Actualmente, Cooperativa tiene permiso para operar en dichas instalaciones solo hasta septiembre de 2026, plazo donde deberán encontrar un nuevo espacio para operar.

Otro proyecto que podría quedarse no solo estancado, sino que probablemente no vería la luz, es su regreso a la televisión chilena, luego del fallido proyecto del Canal 2 Rock&Pop entre 1995 y 1999. Cooperativa tiene una filial llamada Compañía Chilena de Televisión Digital SpA (No confundir con Compañía Chilena de Televisión que es la razón social de La Red y que no tiene relación con Cooperativa) que tiene adjudicada licencias televisivas para operar en Valparaíso, Viña del Mar y Santiago. Pero debido a la crisis financiera que atraviesa la emisora, su filial tuvo que pedir prorrogas al Consejo Nacional de Televisión (CNTV) para aplazar tanto los trabajos de instalación de equipamientos como también de su salida al aire, por lo que tampoco se ha sabido cual es el proyecto televisivo que tendría Cooperativa. Con las prorrogas pedidas, es probable que Cooperativa pueda perder sus concesiones adjudicadas, lo que complicaría aún más el escenario.

Hasta ahora el futuro de Cooperativa es incierto y no se descarta que la emisora siga reduciendo su cobertura nacional para generar la caja necesaria que les permita sobrevivir en este hostil panorama para los medios tradicionales.