El canal de cable A&E presenta esta noche a las 00:50 AM el estreno de “¡Alto! Frontera: Chile”, una nueva temporada de la exitosa serie que se adentra en el trabajo cotidiano de las fuerzas de seguridad fronterizas, esta vez en uno de los puntos más estratégicos del país: el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez. La serie, que estrena dos episodios cada viernes, ofrece acceso exclusivo a los operativos reales que buscan frenar delitos antes de que crucen los límites de control..
Ubicado a pocos kilómetros del centro de Santiago, en pleno Valle Central, el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez es la principal frontera aérea de Chile y uno de los nodos más activos de Sudamérica. Por sus dos terminales y pistas de casi cuatro mil metros operan a diario cientos de vuelos que movilizan alrededor de 30 millones de pasajeros al año, conectando al país con destinos de América, Europa y Oceanía. A este flujo constante de personas se suma un volumen creciente de carga —cientos de miles de toneladas anuales— que convierte a la terminal en un punto crítico para los controles migratorios, aduaneros y antinarcóticos, donde cada decisión puede ser determinante.
“¡Alto! Frontera: Chile”, producida por Omava (misma productora que realiza junto a TVN el recién estrenado “Zona de Control”), sigue de cerca el trabajo de la Policía de Investigaciones, Aduanas y brigadas especializadas, que enfrentan situaciones tan diversas como pasajeros con equipajes adulterados, cargas sospechosas camufladas en envíos industriales o alimenticios, intentos de tráfico de drogas, irregularidades migratorias, deportaciones, documentación falsa y contrabando de mercadería de alto valor. También se muestran operativos en vuelos nacionales e internacionales, controles en terminales de carga y situaciones inesperadas que estallan en pleno aeropuerto, desde episodios violentos hasta hurtos captados por los sistemas de seguridad.
La temporada inaugura con la brigada antinarcóticos que se encuentra con un ciudadano colombiano que con apenas cuatro días de haber llegado al país con la intención de hacer turismo, decide cambiar sus planes y tomar un vuelo con destino a Madrid, lo que ciertamente resulta sospechoso. En la revisión de sus pertenencias no hallan nada de interés, sin embargo los agentes detectan que el peso de su equipaje sin ningún contenido es mayor al que debería, y allí hacen un hallazgo que cambia para siempre los planes del pasajero. En este episodio, además, la policía recibe un llamado desconcertante desde los controles previos a un vuelo a Colombia, al ser detectado entre las pertenencias de un niño de apenas 10 años que viaja con su padre, un proyectil nueve milímetros. Si bien el niño no tendrá ningún problema por lo que parece ser una travesura, se derrumba desconsolado al ver que el responsable de las consecuencias será su padre.

La noche del estreno de la temporada continúa con las cámaras del aeropuerto mientras siguen el caso de un ciudadano haitiano que llega al Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez con la intención de regresar a su país, pero la falta de vuelos directos lo obliga a realizar una escala en Panamá. La situación se vuelve crítica cuando se detecta que no cuenta con la visa necesaria para ingresar, lo que deriva en un episodio de extrema tensión que escala rápidamente en disturbios, daños en las instalaciones y la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad. En paralelo, el foco se traslada al área de carga, donde un envío de maquinaria industrial proveniente de México despierta sospechas tras ser analizado por los escáneres. La brigada canina confirma las alertas y obliga a los agentes de aduana a abrir la carga para determinar qué se oculta en su interior.
En otros operativos que se desarrollan a lo largo de la temporada, un vuelo privado con destino nacional queda demorado cuando un ciudadano brasileño intenta embarcar con varios proyectiles calibre 38 en su equipaje. Aunque asegura que se trata de un error vinculado a una actividad deportiva, el hallazgo activa un procedimiento que queda en manos de la Justicia chilena. En otro control, un pasajero que llega desde Lima con un itinerario turístico que incluye Santiago y Antofagasta antes de continuar viaje hacia Colombia despierta sospechas por su comportamiento nervioso, lo que lleva a los agentes a profundizar la investigación y descubrir vínculos con una organización criminal asociada al lavado de activos. También se registra el caso de una pasajera extranjera que planea una breve estadía en el país y cuya inusual ruta de viaje motiva un control de rutina que da un giro inesperado tras un examen corporal por rayos X, poniendo en riesgo no solo su libertad sino también su vida. La tensión se intensifica con la llegada de un vuelo procedente de Nueva York, cuando la Policía de Investigaciones debe recibir a un ciudadano chileno deportado desde Estados Unidos y un trámite migratorio aparentemente administrativo se transforma en un operativo mayor al confirmarse que pesa sobre él un pedido de detención vigente y un extenso prontuario criminal.
Con un ritmo ágil y acceso directo a procedimientos reales, la serie revela cómo la experiencia, la tecnología y la intuición de los agentes se combinan para detectar amenazas ocultas entre millones de pasajeros y toneladas de equipaje. Este docurreality pone el foco en una frontera donde la acción no se detiene y donde cada jornada representa un nuevo desafío para quienes tienen la misión de proteger el ingreso y la salida del país.
El Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez
En el centro del Valle Central y a unos pocos kilómetros del casco urbano de Santiago, el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez concentra la actividad aérea más intensa de Chile y funciona como la principal frontera del país con el mundo. Inaugurado oficialmente en 1967, este enclave estratégico se ha consolidado, a lo largo de casi seis décadas, como uno de los aeropuertos más activos y eficientes del continente sudamericano y como una pieza clave dentro de la extensa red aérea que recorre de punta a punta el país más largo del planeta.
Cada año, más de 140 mil vuelos atraviesan sus dos terminales —que superan los 170 mil metros cuadrados— y sus dos pistas de casi cuatro mil metros de extensión, movilizando alrededor de 30 millones de pasajeros entre vuelos nacionales e internacionales. Con 76 puertas de embarque en operación permanente, el aeropuerto conecta Santiago con 17 destinos dentro de Chile y con más de 60 destinos internacionales distribuidos en América, Europa y Oceanía, siendo el único aeropuerto de América Latina con vuelos directos a este último continente.
Este flujo constante de personas, equipajes y cargas convierte al Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez en un punto neurálgico para los controles migratorios, aduaneros y de seguridad. Día y noche, en sus terminales y áreas operativas, se despliega una actividad ininterrumpida que lo posiciona como la puerta de entrada y salida del país y como un escenario donde cada jornada plantea nuevos desafíos para las fuerzas encargadas de resguardar las fronteras de Chile.