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El futuro de la TV abierta está en el streaming, pero la brecha digital impide que sea para todos

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Recientemente, TVD Al Día informó hace unos días que el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) aceptó la solicitud de Canal 13 para renunciar a 20 de sus 22 concesiones en pequeñas localidades, tales como Cabildo, Chillepín, Licanray, Lautaro, Tirúa y Cañete, entre otras. Las localidades de Domeyko y Lumaco quedaron excluidas de la petición, ya que sus permisos expiraron en febrero de este año por cumplimiento del plazo legal.

En 2022, Mega fue el primero en renunciar a casi la mitad de sus licencias analógicas, debido a que la migración digital y su posterior mantenimiento generan costos elevados; por ello, optó por mantener sus señales exclusivamente en capitales regionales. Hasta el momento, Chilevisión y TVN mantienen sus concesiones intactas, aunque en el caso de la señal de Machasa, estas se dividen entre las obtenidas por la Universidad de Chile y las del propio canal privado.

Crisis en la TV Abierta

CANAL 13

En el caso de Canal 13, se informó al CNTV sobre estudios financieros internos que revelan que la operación de estas 20 señales representa una pérdida anual de $212,6 millones. Dichas zonas generan un gasto operativo estructural sin retorno económico, afectando directamente la rentabilidad de la estación; por ello, los habitantes de esas localidades deberán recurrir a plataformas de streaming o televisión de pago para sintonizar “el 13”.

Este escenario financiero también impactó la estructura interna del canal. Medios como Página 7 informaron el despido de 12 trabajadores, aunque otras fuentes especulan que la cifra de desvinculaciones fue mayor. Entre los afectados se encuentran los periodistas Verioska Venegas, Gabriel Alegría, Luis Marambio y Pablo Gómez, además de profesionales como Carmen Gloria Román, Francisca Meza, José Ignacio Barros y Raúl Cañas, este último responsable de la programación y línea editorial de la señal de cable 13REC.

Por su parte, TVN también realizó ajustes en su plantilla, desvinculando a Leonardo Baeza, quien formó parte del equipo de “Carmen Gloria a Tu Servicio” y recientemente se desempeñaba en el programa “Ahora Caigo”.

La televisión chilena atraviesa un momento complejo debido a la baja en los ingresos publicitarios y diversas mermas que se han traducido en pérdidas millonarias:

TVN reportó pérdidas por $11.773 millones al 30 de septiembre de 2025. Si bien el resultado es negativo, representa una mejora de $4.650 millones respecto al mismo periodo de 2024, cuando el déficit alcanzó los $16.423 millones. Como medida estratégica, el gobierno saliente autorizó a TVN a endeudarse, permitiéndole pactar un préstamo con el Banco BICE por hasta UF 176.600 (aproximadamente $7.036 millones) para capital de trabajo e inversiones durante 2026, todo bajo garantía estatal.

Por otro lado Mega registró utilidades por $3.668 millones, pese ser el único canal que goza de una buena salud financiera, esta cifra es menor frente a los $5.658 millones del año anterior. Esto representa un retroceso del 35%, explicado en parte por los altos costos de producción derivados de la organización del Festival de Viña del Mar.

¿El streaming es un buen camino para surgir?

TVN

Ante una crisis que parece no tener fin, los canales de televisión chilenos luchan por retener a un televidente que se muestra cada vez más reacio a la pantalla tradicional. En este escenario, los Millennials y la Generación Z prefieren consumir contenidos a través de plataformas de streaming, siendo YouTube la vía más rápida de acceso. Para intentar cautivar a esta “audiencia perdida”, que es un nicho muy apetecido por los anunciantes debido a su alto poder adquisitivo, las estaciones han diseñado diversas estrategias de contenido nativo digital.

Si bien es sabido que los canales cuentan con sus versiones “Go” y otros formatos innovadores, estos esfuerzos siguen pareciendo insuficientes para sostener la industria, aunque sus números son muy distintos. Por ejemplo, la plataforma 13GO ya registró más de 500 mil personas suscritas. En el caso de Mega, aunque no existen registros públicos sobre los suscriptores a Mega Go, el impacto en redes sociales es masivo: en febrero pasado, sus plataformas registraron en YouTube más de 85 millones de reproducciones, en Instagram más de 740 millones y en TikTok superaron las 450 millones de visualizaciones.

Respecto a otros contenidos, durante 2025 Canal 13 y TVN iniciaron una verdadera “guerra de ficciones” digitales, un fenómeno que no se veía en la pantalla chica desde hace años. Canal 13 lideró esta batalla con “Mi boda es una trampa”, que alcanzó 6 millones de visitas en solo 14 días desde su estreno, mientras que su producción “Enamorada(s)” logró un alcance de más de 60 millones de reproducciones en sus dos primeras semanas. Sumando sus primeras ficciones, incluyendo “El obrero que me enamoró”, la estación privada logró acumular un total de 25.554.332 visualizaciones al cierre de diciembre de 2025.

Este éxito despertó el apetito de TVN, que de la mano del director Boris Quercia lanzó su primer gran hito digital: “Auditoría de amor”, logrando 25 millones de visualizaciones a pocos días de su debut. Su segunda minificción, “Mi marido me robó la memoria”, superó los 16 millones de visitas en solo una semana y alcanzó los 26 millones en sus primeros 13 días. Actualmente, Canal 13 ya prepara “El millonario que querían que lo amaran”, mientras TVN lanzó recientemente “Acelera mi corazón”. Por su parte, Mega planea su arribo a este género con “Mega Shorts”, pese a que no ha revelado el nombre de la ficcción, esta apuesta promete mucha acción y suspenso con un elenco ya confirmado.

A pesar de estos buenos números y contenidos de gran valor, estas cifras siguen siendo insuficientes para consolidar el producto principal: la televisión abierta. En cuanto al rating, la nueva medición implementada por Ibope (que cumplirá un año el próximo 1 de abril) parece estar calmando las aguas, aunque las sintonías rara vez superan los 2 millones de personas. Las grandes excepciones han sido el Festival de Viña del Mar, con altos promedios online alcanzados por Mon Laferte y comediantes como Pastor Rocha, Asshka Sumathra, Stefan Kramer y Piare con P. A esto se suma el éxito de espacios como “Fiebre de Baile” (CHV) y “Detrás del Muro” (Mega), que han registrado ratings sobre el millón de personas online, demostrando que el factor “en vivo” y los “reacts” en YouTube, por el lado digital, son los que hoy entregan números alegres a parte de la industria.

La nueva app que prepara Subtel y los canales

PEXELS

Según un estudio publicado por el CNTV, los chilenos consumen un promedio de 3 horas y 52 minutos de televisión en total. Por otro lado, el 41% de las personas ha optado por ver televisión abierta de forma online. Al desglosar este consumo digital por edad, se observa que el 58% de los jóvenes entre 12 y 17 años utiliza esta modalidad, seguido por un 34% en el segmento de 18 a 24 años, un 39% entre los 25 y 34 años, un 43% entre los 25 y 49 años, y un 37% en el grupo de 50 a 64 años.

En diciembre pasado, mediante un decreto del Diario Oficial, se incorporó una plataforma de streaming dedicada exclusivamente a la cobertura de señales online de televisión abierta gratuita, diseñada para complementar el sistema satelital existente implementada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL). Pese a que los canales consideran que el transporte satelital de sus señales es costoso y poco rentable, el mismo decreto descartó eliminar dicho servicio. Esto se debe a que el satélite no solo alimenta a las plantas repetidoras en regiones, sino que también es fundamental para las familias que accedieron a este beneficio en zonas donde la televisión abierta por aire no tiene cobertura.

Esta plataforma podría consolidarse como una gran alternativa a la televisión convencional al permitir un mayor alcance, a pesar de que la aplicación no tiene fines comerciales. En paralelo, empresas como Zapping, DGO, Mundo Go y GTD TV, entre otras, complementan su oferta integrando televisión online con servicios de VOD (Video on Demand) o funciones de “Replay”, las cuales permiten a los usuarios disfrutar de la programación de los canales días después de su emisión original.

El gran pero

TVD AL DÍA

Pese a que muchos aplauden la creación de una aplicación televisiva por parte de la SUBTEL para complementar la cobertura en zonas remotas, no todos pueden acceder a ella ni a los servicios de pago antes mencionados, lo que la brecha digital sigue siendo latente, pese a que lo han reducido de forma considerable. Actualmente, Chile no solo lidera la cobertura de internet por fibra óptica en Latinoamérica, sino que también se posiciona entre los países con las conexiones más rápidas del mundo. Sin embargo, las zonas rurales quedan fuera de esta realidad; allí, la señal móvil es precaria y tecnologías como Starlink, aunque suplen la falta de conexión, resultan pocos accesibles debido al alto costo del kit y su mensualidad.

En estas zonas aisladas, la televisión de pago por satélite sigue siendo la única solución viable, aunque esta industria también atraviesa su propia crisis. Movistar, Claro y Entel dieron un paso al costado en la operación directa de servicios satelitales (DTH), tras depender históricamente de los servicios de Media Networks (exitnta filial de Movistar con base en Lurín, Perú). Estas tres empresas han volcado su estrategia hacia plataformas de streaming propias. Como consecuencia, DirecTV (propiedad de Vrio y operada por el Grupo Werthein) y Tuves son hoy las únicas alternativas en el mercado satelital. De hecho, Tuves asumió las operaciones de las carteras de clientes que dejaron las operadoras antes mencionadas.

La otra alternativa que sigue vigente es “Magic TV”, marca bajo la cual Ríos y Compañía comercializa kits de televisión satelital. Con una inversión única en equipo (decodificador, cables, LNB y antena), los usuarios pueden acceder a los canales nacionales de forma gratuita y sin mensualidades. Esta opción se ha vuelto popular en comunidades rurales, aunque se ha reportado una especulación de precios en plataformas como Mercado Libre, donde un decodificador puede alcanzar los $100.000 y el kit completo cerca de $200.000. Esta cifra contrasta con el sitio oficial (www.magictv.cl), donde el decodificador mantiene un precio sugerido de $65.000.

Mientras las empresas de telecomunicaciones no prioricen ampliar la fibra óptica hacia sectores rurales, los habitantes seguirán dependiendo del satélite o de antenas aéreas instaladas en los techos y que deben batallar para lograr una buena recepción apuntando hacia la ciudad. En nuestra percepción, el streaming es el futuro, tal como se observa en Brasil con la llegada de la TV 3.0 (ATSC 3.0). Este estándar no solo ofrece servicios de clima, estadísticas deportivas e información bajo demanda, sino que permite a los anunciantes personalizar la publicidad de cada usuario y ofrecer merchandising interactivo durante la emisión de un programa.

El streaming representa una oportunidad de oro para que la televisión chilena recupere a la audiencia joven y atraiga nuevos anunciantes. Sin embargo, la industria parece estar estancada en un modelo arcaico que solo aplica “parches” digitales priorizando las finanzas a corto plazo. Mientras tanto, los televidentes de zonas alejadas quedan atrapados en una transición incompleta donde no pueden acceder a la modernidad del streaming, la nula cobertura de fibra óptica y solo puede ver televisión por vías de pago o conformarse con los pocos canales que logran verse por aire. En esta evolución tecnológica desigual, lamentablemente, todos pierden.