Como es sabido, una de las obras que sigue cautivando al público en Semana Santa es “Jesucristo Superstar”. Creada por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, la pieza surgió originalmente como un álbum conceptual en 1970 y, solo un año después, dio el salto a los escenarios de Broadway. Esta adaptación libre de los Evangelios alcanzó un éxito rotundo y contó con una célebre versión en español protagonizada por Camilo Sesto, quien, a pesar de las dificultades y críticas iniciales, logró un estreno sumamente aplaudido. Hasta hoy, su interpretación de la mítica canción “Getsemaní” sigue siendo un clásico indiscutido.
En Chile, aprovechando la popularidad del musical en la década de los 70, se realizó una ambiciosa versión propia basada en la música folclórica del norte del país. Así nació “Jesucristo Superestrella Andino”, una producción creada por Eduardo Ravani y filmada como un especial para el programa “Dingolondango” de TVN, emitido el 10 de abril de 1977 y que fue parte del estreno de su segunda temporada.

Según detallan los medios de la época, la producción contó con más de 100 personas, entre actores y equipo técnico. El objetivo era reflejar la geografía nacional a través de vestimentas de estilo hippie y arreglos musicales folclóricos que incluían charangos, zampoñas y quenas. Sin embargo, integrar estos instrumentos no fue tarea fácil, ya que se encontraban bajo una prohibición de facto por la dictadura militar de Augusto Pinochet. Los arreglos musicales estuvieron a cargo de Horacio Saavedra junto al Grupo Taller, mientras que la producción fue liderada por Jorge Pedreros, Fernando Alarcón y Óscar Godoy.
Patricio Donaire: El joven talento que no logró despegar
El elenco estuvo conformado por figuras como Paco Mairena, Alfredo Herrera y Colin Ramírez. Además, participó Maitén Montenegro en el papel de María Magdalena, mientras que Eduardo Ravani asumió el rol de Herodes y Fernando Alarcón el de Poncio Pilatos. Sin embargo, quien deslumbró en el papel protagónico fue un joven cantante: Patricio Donaire.
El artista buscaba abrirse paso en la escena nacional y vio en este Jesús andino su gran oportunidad para consolidarse. Pese al éxito del musical, su carrera no logró despegar, en parte porque quedó encasillado en el personaje y encontraba dificultades para interpretar otras canciones. Tras su trascendental paso por la obra, Donaire desapareció de la esfera pública.

Instrumentos prohibidos y un intento de censura
La adaptación buscaba realzar las raíces del norte con instrumentos como zampoñas, quenas, flautas y charangos. No obstante, según el libro “Censura, industria y nación: Paradojas del boom de la música andina en Chile (1975-1980)”, del periodista Juan Pablo González, estos instrumentos fueron proscritos al inicio del Gobierno Militar. El régimen los consideraba elementos de corte “marxista”, al asociarlos con la Nueva Canción Chilena y artistas como Víctor Jara o Quilapayún.
Aunque González señala que existió un bando que prohibía su uso, no se ha conservado un registro impreso del mismo, pero fue transmitido en cadena nacional cuando ocurrió el Golpe Militar el 11 de septimbre de 1973.
Si bien TVN aceptó la idea del musical, impuso reparos sobre el contenido, exigiendo modificaciones y omisiones para evitar cualquier efervescencia “revolucionaria”, a pesar de que la obra original no contenía alusiones políticas directas y solo se basaba en los Evangelios del Nuevo Testamento.
Los paisajes de Valparaíso como escenario
A diferencia de otras producciones internacionales grabadas en Marruecos o Medio Oriente, el musical chileno utilizó las dunas de Ritoque, en la Región de Valparaíso, para simular el desierto donde Jesús deambulaba. Por otro lado, la escena de Poncio Pilato se filmó en el Jardín Botánico de Viña del Mar. Para esta escena se utilizó tres cámaras y se repetía la escena como 6 veces para que fuese mas realista y emocionante.
Eduardo Ravani recordó hace unos años en su canal de YouTube la complejidad técnica del rodaje:
“En la escena de los latigazos, nos fuimos con la cruz hacia las dunas, con un cansancio tremendo. Y ahí nos dimos cuenta que no podíamos enterrarla, que no teníamos las herramientas. Y veo que viene un camión con arena, que se acerca a nosotros, con dos palas haciendo una cruz. Grito y el chofer para… Al final, él mismo nos ayudó a cavar. Así finalmente la escena se pudo realizar”.
Un dato curioso de la producción es la participación del joven Andrés Pérez, quién fuera el director de la mítica obra teatral “La Negra Ester“, y que formó parte del elenco de bailarines.
Con 50 minutos de duración, Jesucristo Superestrella Andino se ha transformado en una obra televisiva de culto. Actualmente, se puede encontrar en plataformas digitales de TVN y en la señal de archivo TVN3, que lo emitirá esta noche a partir de las 21:00 hrs.